Saturday December 20, 2014

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dateLectio Divina (Español) - 15 domingo de tiempo ordinario


 


Lectio Divina (english)

 

Lectio Divina - el cómo hacerlo


 

Dado que la palabra es una parte tan integral de la formación en la Iglesia Católica, el siguiente es un método de lectura de la Biblia que permite que el lector se encuentra en la palabra de Dios para el lector. Es una invitación a un encuentro con Dios a través de la reflexión sobre la palabra.

El siguiente método es un método antiguo, la lectio divina, una antigua práctica de la meditación de la Escritura.

  1. Ponga a un lado cerca de 15 minutos cada semana.
  2. Antes de la liturgia del domingo, lentamente contemplar en las Escrituras para el próximo domingo (el primer evangelio, entonces, si el tiempo lo permite las lecturas de otros) como un medio de comunión con Dios.
  3. Esta reflexión en la oración le ayudará a prepararse para encontrar plenamente la presencia sacramental de Dios en la proclamación de las Escrituras Domingo.


1. Lectio (significa leer o escuchar).

  • a. Siéntese en un lugar cómodo y tranquilo. Comience con una oración o una letanía que se puede recitar varias veces hasta que te conviertes en silencio y resolver, como-Señor, ten piedad, Cristo, ten piedad, Señor ten piedad.
  • b. Escuche la voz suave y tranquila de Dios, Dios en silencio tocando su corazón.
  • c. Guarda silencio ante Dios.
  • d. Poco a poco, a propósito leer cada párrafo del texto de la Escritura. Presteatención a una palabra o frase para que Dios sea en silencio te habla. ¿Qué palabra o frase te toca el corazón?


2. Meditación

  • a. Una vez que haya encontrado una palabra o frase que le habla a usted, meditar en su corazón.
  • b. Tome en; permitir que pasen sobre ti. Le permiten interactuar con sus pensamientos y deseos.
  • c. Permita que la palabra o frase que eligió convertirse en la palabra de Dios para ti, una palabra que te toca en su ser espiritual más profunda.


3. Oración

  • a. Entrar en conversación con Dios. Ofrecer a cada parte de ti mismo, incluso la parte que cree que Dios no está interesado en el, incluso las partes que no te gustan de ti.
  • b. Dar permiso para que la palabra que se les ha dado para cambiar, para transformar su corazón, para tocar en lo más profundo de su ser. Traiga sus experiencias más dolorosas en la palabra de Dios te ha dado. Permita que la Palabra de Dios la curación para sanar.

 



15 domingo de tiempo ordinario

 

 

Primera Lectura

Isaías 55, 10-11
La lluvia hará germinar la tierra.
Lectura del libro del profeta Isaías 55, 10-11
Esto dice el Señor: "Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión".
Palabra de Dios.

 

Segunda Lectura

Romanos 8, 18-23
Todo la creación espera la revelación de la gloria de los hijos de Dios.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos
Hermanos: Considero que los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de Dios.

La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer, sino por voluntad de aquel que la sometió. Pero dándole al mismo tiempo esta esperanza: que también ella misma va a ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Palabra de Dios.

 

 

Evangelio

Mateo 13, 1-23
Una vez salió un sembrador a sembrar.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Un día salió Jesús de la casa donde se hospedaba y se sentó a la orilla del mar. Se reunió en torno suyo tanta gente, que él se vio obligado a subir a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:

"Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga."

Después se le acercaron sus discípulos y le preguntaron: "¿Por qué les hablas en parábolas?" Él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos, pero a ellos no. Al que tiene, se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun ese poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden.

En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: Oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve.

Pero dichosos, ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron. Escuchen, pues, ustedes, lo que significa la parábola del sembrador.

A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.

Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto.

En cambio, lo sembrado en tierra buena representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta".
Palabra del Señor.